MENÚ

Clásico de dos Mundos  

 

Haydn, Mozart y Beethoven, con sus grandes aportes al repertorio instrumental, contribuyeron a forjar las bases de un canon musical en Occidente, que desde entonces ha permanecido como referencia para los compositores de las sucesivas generaciones. Los primeros románticos, en un entorno que, como nunca antes, se interesaba tanto en la música del pasado como en la del presente, se beneficiaron de ese influjo, sobre todo aquellos como Schubert, que crearon su obra con un pie en la tradición y otro apuntando al porvenir; el mismo porvenir que incluirá su nombre en aquel canon que tanto admiró.

Ver más


 

Forma Clásica Popular e Improvisación  

 

Con tres instrumentos de cuerdas (mandolina, guitarra y una guitarra atípica de siete cuerdas), en manos de tres virtuosos, el Trío Madeira es uno de los principales exponentes de la música tradicional brasilera. Y particularmente del choro (que en español quiere decir llanto), un género surgido en ese país a finales del siglo XIX, que a pesar de su nombre es generalmente movido y alegre, y requiere unos intérpretes altamente técni - cos. Pero los integrantes del Trío también darán muestras de su versatilidad y apertura mental al incluir en su velada vertientes musicales de otras latitudes.
Ver más
 

A la búsqueda del Sonido  

 

El conocido DJ colombiano Julio Victoria, un quinteto de instrumentos electrónicos en el que sobresale el arpa llanera, y una orquesta de veinte cuerdas acústicas, lideran esta atractiva fusión musical en la que dialogan y se entremezclan diversas sonoridades. La música creada por Victoria, los ritmos moder nos, los lenguajes contemporáneos y los aires tradicionales de nuestro país se reunirán en un sabroso cóctel para disfrutar sin límites en la noche cartagenera.
Ver más

 

La sinfonía de lo bello y lo sublime  

 

A la Séptima Sinfonía de Beethoven, Wagner la llamó "la danza en su más elevada condición, la más feliz realización de los movimientos del cuerpo en forma ideal". Siempre recordada, entre otros motivos, por su inquietante segundo movimiento (Allegretto), empleado indistintamente en cine y en televisión, la pieza fue compuesta en 1811 y estrenada dos años después, resignado ya su compositor por la inminente sordera, y frente a un auditorio que se rindió de inmediato ante su poderío, su vitalidad a toda prueba y el enigma que hoy todavía existe alrededor de la idea original que la engendró.
Ver más